Múltiples los posibles problemas del Censo 2020 para Puerto Rico

Durante el año 2020, se realizará en Puerto Rico, al igual que en el resto de los Estados Unidos, el Censo de Población y Vivienda.  El propósito del Censo decenal (Censo) es tener un conteo de todas las personas que viven en un lugar a una fecha determinada. El Censo es un ejercicio muy importante para tener información que permita una mejor planificación y distribución de los recursos del gobierno. Además, es una fuente principal de información demográfica para la ciudadanía. 

Para el Censo 2020, el gobierno de los Estados Unidos esta recomendando incluir una pregunta sobre el estatus de ciudadanía de todas las personas.  Esta es una pregunta que ya se hace como parte de una encuesta que realiza la Oficina del Censo de los Estados Unidos tanto en los estados como en sus territorios, pero no se hace para todas las personas como es el caso de un Censo, sino para una muestra.  En Puerto Rico, una pregunta similar se hace desde el año 2005 como parte de la Encuesta Sobre la Comunidad de Puerto Rico y según se puede observar en la gráfica, la cantidad de personas que indican estar sin ciudadanía de los Estados Unidos esta disminuyendo. 
 

 La cantidad de personas sin ciudadanía de los Estados Unidos está disminuyendo en Puerto Rico.

La cantidad de personas sin ciudadanía de los Estados Unidos está disminuyendo en Puerto Rico.

La inclusión de esta pregunta para toda la población podría provocar que una gran parte de las personas sin ciudadanía decidan no contestar el Censo.  Esto afectaría a los estados y territorios con mayor concentración de personas sin ciudadanía.  Otro posible efecto es que las personas mientan sobre su estatus de ciudadanía.  La inclusión de esta pregunta podría afectar mucho a Puerto Rico, donde se estima existe una gran cantidad de personas sin ciudadanía.  No obstante, este es solo uno de muchos problemas que podrían afectar los resultados del Censo 2020 para Puerto Rico.

Históricamente, Puerto Rico ha sido un dolor de cabezas para la Oficina del Censo de los Estados Unidos por la forma no estandarizada del sistema de direcciones postales.  Por problemas presupuestarios, la Oficina del Censo de los Estados Unidos tuvo que cancelar pruebas en el área de San Juan, para resolver algunos de los asuntos relacionados a las direcciones y determinar la disposición de los puertorriqueños sobre la opción de llenar el Censo a través de la Internet.  De igual forma, la Oficina del Censo de los Estados Unidos tiene que trabajar con la traducción al español de los cuestionarios en todos los formatos que van a estar disponibles (papel y en línea).

La posible externalización del Instituto de Estadísticas podría resultar en mayores problemas para el Censo 2020 en Puerto Rico.  La agencia tiene acuerdos colaborativos con la Oficina del Censo de los Estados Unidos, han estado colaborando con esta agencia desde hace varios años, y en los próximos meses comienzan etapas cruciales para Puerto Rico. Una de estas etapas es el Local Update of Census Addressess Operation (LUCA), donde los municipios actualizan sus direcciones para asegurar que todas las personas del municipio se cuenten; en esta ocasión el Instituto colaborará en el proceso actualizando información de los municipios que no van a participar formalmente de este proyecto.  Esta labor la hacía previamente la Junta de Planificación. El inicio del proyecto LUCA se retrasó en Puerto Rico para verano de este año luego del paso del Huracán María.

El Instituto de Estadísticas es pieza fundamental para LUCA y el resto de los programas que restan desde ahora hasta el Censo 2020.  La agencia sirve de enlace entre la Oficina del Censo y los municipios y esto podría ser la diferencia entre un Censo exitoso o un fracaso.
 

Todos los municipios de Puerto Rico pierden población

Según las estimaciones de población más recientes de la Oficina del Censo de los Estados Unidos, todos los municipios en Puerto Rico están perdiendo población.  Pueden ver el informe completo en el siguiente enlace: 

Todos los municipios de Puerto Rico pierden población

También pueden bajar el documento en formato PDF:

Informe en PDF

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La crisis y los expertos ignorados (columna El Nuevo Día)

Los demógrafos llevamos años alertando sobre los cambios demográficos y su impacto en los diferentes aspectos económicos y sociales en Puerto Rico. Demógrafos como el doctor José L. Vázquez Calzada y Judith Rodríguez estuvieron décadas advirtiendo sobre el envejecimiento de la población, fenómeno para el cual estamos viviendo las consecuencias actualmente.

Además, fuimos los primeros en alertar sobre una posible disminución en la población y advertimos que la migración podría llegar a niveles históricos. A pesar de todas las advertencias, el verdadero reto demográfico continúa siendo la incapacidad del gobierno de desarrollar políticas públicas que eviten que los cambios demográficos se conviertan en problemas.

Recientemente fue portada de El Nuevo Día la gran cantidad de menores de edad que han emigrado junto a sus padres hacia los Estados Unidos. Aproximadamente una cuarta parte de los que emigraron en años recientes son menores de edad. Esta es una de las principales razones por las cuales la población de menores de 18 años disminuyó 22.4% entre los años 2010 y 2016, el equivalente a 200 mil niñas y niños menos. Esta drástica merma en la cantidad de menores ya está causando problemas y continuará causándolos en el futuro. Tanto el gobierno como la empresa privada se han visto en la necesidad de cerrar escuelas y colegios ante la disminución en la matrícula escolar. Mientras que, en el futuro, la disminución en menores de edad representará una fuerza trabajadora más pequeña y vieja. Al igual que continuaremos viendo una disminución en la venta de viviendas, vehículos de motor y otros productos para los cuales la población de adultos jóvenes son los principales compradores.

La emigración también se ha convertido en un problema para los lugares de destino de los puertorriqueños. La mayoría de los destinos no están preparados para atender una población creciente de niños y niñas de origen puertorriqueño que sobrepasan los 1.6 millones en los Estados Unidos. Muchos de estos niños y niñas nacieron en Estados Unidos luego de que sus padres emigraran en años recientes buscando una mejor calidad de vida. Esto ocurre en momentos en que la cantidad de nacimientos en Puerto Rico está por debajo de las muertes.

Mientras todo esto pasa, no hay una política pública coherente para lidiar con las consecuencias de los cambios demográficos, ni para minimizar la emigración de más jóvenes puertorriqueños. Todos los años hablamos de emigración sin que se tomen medidas concretas para mejorar la calidad de vida de los puertorriqueños. Al contrario, seguimos experimentando aumentos de impuestos y mayor incertidumbre gracias a una Junta de Supervisión Fiscal que está dispuesta a disminuir la jornada laboral de los empleados públicos y eliminar beneficios sin analizar sus consecuencias. La Junta está dispuesta a tomar medidas que lo único que harán es empujar más personas a abandonar Puerto Rico. El verdadero reto es lograr que el gobierno y la Junta de Supervisión Fiscal comprendan los cambios demográficos para que, en lugar de empujar, ayuden a los puertorriqueños a tener una mejor calidad de vida.